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Día Internacional del Cáncer de Cuello Uterino

El cáncer de cuello uterino, también conocido como cáncer cervical o de cérvix, es el cuarto tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres a nivel mundial. Más de medio millón de personas son diagnosticadas cada año de esta enfermedad a la que se le atribuye la muerte de 342.000 mujeres en 2020. Afortunadamente, no es uno de los que presenta mayor mortalidad y los casos han disminuido a lo largo de los últimos 50 años. El 26 de abril es el Día Internacional del Cáncer de Cuello Uterino. Te contamos todo lo que debes saber sobre esta patología. 

 

¿Qué es? 

Esencialmente todos los tipos de cáncer consisten en lo mismo: la reproducción descontrolada de células anormales. En este caso concreto, las células defectuosas se encuentran acumuladas en el cuello del útero, la conexión entre el útero y la vagina. Se puede presentar en las células escamosas del exocérvix o en las glandulares del endocérvix.

¿Qué tipos hay? 

Existen dos tipos de cáncer de cérvix que se distinguen en función de las células a la que afecta. Como hemos explicado anteriormente, esta enfermedad puede desarrollarse en las células escamosas de la zona del cuello uterino que tiene contacto con la vagina (exocérvix) o en las glandulares del interior del cuello del útero (endocérvix). En los casos menos comunes se manifiestan ambos tipos de cáncer al mismo tiempo. 

Tenemos que matizar, además, que el cáncer puede manifestarse en cualquier tipo de células, lo que implica que se puede padecer cáncer en el cuello del útero que afecta a otras células del cuerpo. Ejemplo de ello son los melanomas o linfomas, que habitualmente se manifiestan en otras partes del cuerpo. 

¿Cuáles son los síntomas? 

Hay que destacar que en las etapas tempranas del cáncer cervical no se manifiestan síntomas. Esto aumenta todavía más la importancia de la prevención y la concienciación sobre esta enfermedad, ya que cuando puede detectar una misma que lo padece puede ser demasiado tarde. En las fases más avanzadas puede sangrar la vagina tras la menopausia o tras mantener relaciones sexuales, sufrir dolor pélvico o experimentar cambios en el flujo vaginal, que se presenta más acuoso y de olor fétido.  

¿Cuáles son sus causas? 

Son 4 las causas del cáncer de cuello uterino: 

  • Sistema inmunitario deprimido. El sistema inmunitario, además de proteger a nuestro cuerpo de agentes infecciosos externos, se encarga de destruir células defectuosas de nuestro cuerpo. Durante la replicación celular se pueden producir errores en el material genético y producirse mutaciones que terminan derivando en cáncer. Cuando decimos que una persona se encuentra inmunodeprimida es porque posee un sistema inmune debilitado y, por tanto, las posibilidades de eliminar las células defectuosas merman.  
  • Consumo de tabaco. El consumo de tabaco es desaconsejable para la salud por muchas razones y una de ellas es que facilita el desarrollo de diferentes tipos de cáncer. 
  • Exposición o consumo de medicamentos. Existe un medicamento que se empleó desde 1940 hasta 1971 con objeto de prevenir abortos y otros problemas relacionados con el embarazo. Las mujeres cuyas madres fueron tratadas con este fármaco (dietilestilbestrol) es hasta 40 veces más probable que padezcan cáncer de cuello uterino. Independientemente, el tratamiento con cualquier medicamento inmunosupresor, como el que reciben las personas trasplantadas, hace que las personas sean más propensas a padecer cáncer. 
  • Virus del Papiloma Humano. Hemos dejado la razón con más peso para el final, ya que la Organización Mundial de la Salud asegura que más del 95% de los casos de este cáncer de cuello uterino son causados por este tipo de virus. Se estima que aproximadamente el 80% de la población padecerá VPH en algún momento de su vida. Afortunadamente, en el 90% de las ocasiones el virus es eliminado por el organismo. Sin embargo, cuando el virus persiste en el cuerpo se puede desarrollar cáncer de cérvix en un plazo de alrededor de 15 años. 

Hay medios que afirman que tener muchas parejas sexuales aumenta el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino. Esto es verdad, sí, pero muy matizable. Mantener relaciones sexuales con varias personas diferentes aumenta la probabilidad de contraer VPH u otro tipo de enfermedades de transmisión sexual que pueden debilitar nuestro sistema inmunitario, como el VIH. Al mismo tiempo, sufrir estas ETS aumenta el riesgo de desarrollar el tipo de cáncer que nos compete, pero no existe una relación directa entre mantener relaciones sexuales con distintas personas y el cáncer de cuello uterino. 

¿Tiene cura? 

Como hemos mencionado en otras ocasiones, es muy difícil hablar de cura cuando se trata del cáncer. El término que se utiliza en estos casos es el de remisión, afirmando que un cáncer se encuentra en estado de remisión cuando han desaparecido todos sus signos y síntomas. Estos pueden volver a manifestarse más adelante, aunque las posibilidades disminuyen cuanto más tiempo transcurre desde la remisión. Por tanto, existen 3 tipos de tratamientos: cirugía, quimioterapia y radioterapia. Muchas pacientes requieren de varias de estas técnicas para que remita el cáncer. Es importante determinar a qué células del cuello uterino afecta y definir en qué fase se encuentra la enfermedad para abordar un tratamiento.  

Por otro lado, la vacuna contra el VPH disminuye notablemente las posibilidades de padecer cáncer de cérvix en la medida que previene padecer dicho tipo de virus. 

Tenemos la obligación de destacar que la prevención resulta vital para reducir las posibilidades de tener que luchar contra la enfermedad. Por otro lado, la detección temprana incrementa de manera considerable el índice de supervivencia del paciente. Por esta razón, los exámenes médicos regulares y la concienciación de la población resultan esenciales para ganarle la lucha a esta enfermedad. 

Esperamos que la incidencia continúe descendiendo y el índice de supervivencia siga aumentando. Hoy es el Día Internacional del Cáncer de Cuello Uterino, un día necesario para visibilizar una enfermedad a la que conseguiremos vencer con investigación, concienciación y con la fortaleza y el coraje de más de medio millón de mujeres que son diagnosticadas cada año.

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