Cáncer de pulmón: qué debes saber

6 agosto 2021 Deja tu comentario

Los pulmones son un par de órganos posicionados en el tórax que forman parte del sistema respiratorio en conjunto con la nariz, la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios, bronquiolos y alvéolos y, por último, el diafragma.

La principal función del sistema respiratorio es el intercambio gaseoso, captando oxígeno que se enviará a los diferentes órganos del cuerpo, y expulsando dióxido de carbono producto de la actividad celular.

Anomalías en cualquiera de las partes del sistema, provocan que este intercambio gaseoso sea menos eficaz, lo que a su vez tiene una serie de implicaciones negativas en todo el cuerpo.

En el caso de los pulmones, estos problemas y anomalías pueden venir provocados por una serie de enfermedades, entre las más comunes encontramos asma, colapso parcial del pulmón (neumotórax), COPD (EPOC – enfermedad pulmonar obstructiva crónica), neumonía, edema pulmonar, bronquitis, embolia pulmonar y cáncer de pulmón.

 

¿Qué es el cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón se caracteriza por la propagación sin control de células pulmonares formando tumores. Este cáncer es especialmente relevante al ser el de mayor prevalencia a nivel mundial, además del causante de la mayoría de muertes por cáncer.

 

¿Qué tipos de cáncer de pulmón hay?

Actualmente se habla de dos tipos de cáncer de pulmón: Cáncer de pulmón con células pequeñas (microcítico) y Cáncer de pulmón con células no pequeñas (no microcítico).

1- Cáncer de pulmón con células pequeñas (microcítico o SCLC): Este cáncer es el responsable de aproximadamente entre el 10%-15% de los cánceres de pulmón. Actúa mucho más rápido y es más agresivo. Tiende a aparecer en bronquios primarios y secundarios.

Este tipo de cáncer puede clasificarse de las siguiente forma:

Por un lado, se estudia el estadio del tumor, reconociéndose dos etapas: etapa limitada, en la que el cáncer se encuentra solo en uno de los pulmones o como mucho ha migrado a los ganglios supraclaviculares, y la etapa avanzada, en la cual ya se ha propagado este cáncer al otro pulmón, ganglios o a otras partes del cuerpo.

Por otro lado, se usa también el sistema de clasificación TNM. Estas siglas vienen de 3 claves informativas del tumor:

  • Tamaño y extensión del Tumor.
  • La propagación a los ganglios linfáticos (Nódulos) y adyacentes.
  • Metástasis a sitios más distantes.

2- Cáncer de pulmón con células no pequeñas (no microcítico o NSCLC): Responsable de entre el 85%-90% de los cánceres de pulmón. Crea tumores de crecimiento generalmente más lentos y menos agresivos. 

También siguen el sistema de clasificación TNM y asimismo pueden clasificarse en etapas. En este caso, las etapas van de la I a la IV, siendo la I la menos agresiva y de menor propagación y  la IV la que más.

 

¿Qué síntomas produce?

En muchas ocasiones, el cáncer de pulmón no muestra síntomas hasta etapas muy avanzadas y a veces estos síntomas pueden tardar en asociarse con la enfermedad, esto es lo que hace que esta clase de cáncer sea tan mortal.

Los síntomas más comunes son:

  • Tos que no desaparece en 2-3 semanas.
  • Tos larga que empeora.
  • Infecciones de pecho recurrentes.
  • Toser sangre.
  • Dolor al respirar o toser.
  • Falta de aire persistente.
  • Cansancio y falta de energía.
  • Pérdida de apetito y peso inexplicables.

Otros síntomas menos comunes serían:

  • Cambios en la apariencia de los dedos, como aumento de la curvatura.
  • Problemas y/o dolor al tragar.
  • Silbidos provenientes del pecho.
  • Voz ronca.
  • Hinchazón de cara o cuello.
  • Dolor persistente de pecho u hombros.

 

¿Cómo se diagnostica?

En algunas ocasiones se puede detectar cáncer de pulmón precozmente con pruebas a pacientes que tienen propensión a padecer este tipo de cáncer. Desgraciadamente, la mayoría de veces el cáncer se detecta tras la aparición de síntomas.

En el caso de que presente síntomas de un posible cáncer de pulmón, para comenzar, su médico le preguntará por antecedentes familiares y por su historial clínico, así como por hábitos de salud como si es fumador o no.

Además de esto, su médico le realizará diferentes pruebas físicas y por imágenes para descartar o no el cáncer.

  • Análisis de sangre y orina para conocer el estado de salud general del paciente. Con ello se pueden detectar problemas hepáticos o renales.
  • Radiografía de tórax en la búsqueda de “manchas” o nódulos en el pulmón, cambios en el mediastino, o derrames pleurales (acúmulo de líquido en la pleura), ya que son indicadores de la enfermedad.
  • En la Citología de Esputo se analizan bajo microscopio las células del esputo del paciente.
  • Broncoscopia o fibrobroncoscopia para analizar la tráquea y los bronquios desde el interior de los mismos. Para ello se introduce un pequeño tubo flexible que cuenta con una cámara y un mecanismo para tomar muestras de las partes sospechosas (biopsias). Esta técnica permite a su vez detectar el tamaño y posición del tumor en caso de haberlo. Es un poco más agresiva y molesta para el paciente y requiere de anestesia.
  • Biopsias: Existen diferentes tipos de biopsias de pulmón, pero en todas ellas su finalidad es extraer una muestra de la posible zona dañada para su posterior estudio en el laboratorio.
  • El Escáner o TC (Tomografía Computerizada) es un procedimiento indoloro que lleva unos 20-30 minutos y que consiste en la toma de imágenes de la anatomía del paciente. Existen tres tipos, la TC Torácica para ver los pulmones, la TC Craneal para ver si existe metástasis en el cerebro y la TC Abdominal para detectar si hay expansión en otros órganos como riñón o hígado.
  • La Gammagrafía Ósea es una técnica para conocer si hay metástasis en huesos. Se introduce una sustancia radioactiva (isótopo) que tiene mayor afinidad por las células tumorales, por lo que, en caso de haber metástasis, estas zonas se verán mucho más oscuras en la imagen.
  • La Tomografía por Emisión de Positrones (PET) sirve para detectar lesiones no visibles. Para ello se introduce en sangre un azúcar ligeramente radiactivo (conocido como FDG) que, al igual que en la gammagrafía, tiene afinidad por las células tumorales, por lo que las zonas con este tipo de células se verán también más oscuras.

En muchas ocasiones se usan en consonancia las técnicas de TC y PET para poder ver con mayor exactitud dónde están los tumores o incluso en el caso de encontrarnos en una etapa de tratamiento, conocer con mayor exactitud cómo estos están evolucionando.

Además de estas técnicas, actualmente se están realizando estudios para poder detectar de forma más precisa y/o temprana el cáncer de pulmón.

Por nuestra parte, Life Length lleva años investigando la relación entre los telómeros, la telomerasa y diversos cánceres. Una actividad anormal en telomerasa ha sido señalada ya en muchas ocasiones como uno de los principales desencadenantes de cáncer. Asimismo, individuos con telómeros más cortos también son más propensos a desarrollar cáncer.

Life Length se encuentra ahora mismo en desarrollo de un screening de cáncer de pulmón a través de una muestra de sangre intravenosa que potencialmente ahorrará complicaciones y molestias al paciente, así como potenciará la detección temprana de este cáncer. 

 

¿Qué tratamientos existen?

La clase de tratamiento que se emplee para intentar curar el cáncer de pulmón va a verse determinado por diferentes factores como el tipo de cáncer, el estado en el que se encuentra, si hay o no metástasis…

En cánceres localizados, en etapas tempranas y cuando la persona se encuentra con un buen estado de salud, la primera opción suele ser la cirugía, es decir, extirpar la zona donde el tumor se encuentra ubicado. La realización o no de la cirugía dependerá del tamaño del tumor y el estado de salud del paciente.

En muchas ocasiones en la etapa temprana también se emplea radioterapia, administrando rayos x de alta energía para destruir las células cancerosas. La radioterapia se emplea para reducir el tumor previo a la cirugía, para eliminar las células cancerosas que puedan quedar después de la cirugía y para paliar los síntomas del cáncer pulmonar con metástasis a otras partes del cuerpo,

Pre y post cirugía, también a menudo se administra quimioterapia, es decir, se inyecta vía intravenosa fármacos tóxicos para las células cancerosas, haciendo que la enfermedad se ralentice. Este tratamiento en realidad se emplea en todas las etapas del cáncer, y en pacientes que no pueden ser operados, a menudo minimiza síntomas propios de la enfermedad.

Estas técnicas se usan en conjunción, pero, en el caso de padecer cáncer de pulmón con células pequeñas, en muchas ocasiones no puede tenerse en cuenta la cirugía, ya que los tumores suelen ser mucho más agresivos y rápidos. Es por esto que se suelen combinar quimioterapia y radioterapia. En el caso de la radioterapia en ocasiones se puede recomendar irradiación craneal profiláctica, es decir, radiar el cerebro de forma preventiva para evitar metástasis en este órgano.

En el cáncer de pulmón de células no pequeñas, al crecer más lentamente, tarda más en extenderse fuera del pulmón. En estos casos se emplea mucho la cirugía y la radioterapia y el uso de la quimioterapia queda reservado para incrementar la efectividad de la cirugía o la radioterapia, siendo una quimioterapia diferente a la que se proporciona en cáncer SCLC.

 

Artículos de Referencia:

https://www.lung.ca/lung-health/lung-info/respiratory-system

https://medlineplus.gov/ency/article/000066.htm

https://rochepacientes.es/cancer/pulmon/tipos.html

https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-pulmon.html

https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-pulmon/diagnostico

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3271286/#:~:text=In%20the%20present%20study%2C%20we,the%20risk%20of%20lung%20cancer.

https://www.radiologyinfo.org/es/info/lung-cancer-therapy

 

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