En el inicio de los tiempos las personas estaban destinadas a nacer, enfermar y, en muchas ocasiones, terminar pereciendo a causa de ello. Con el paso de los años y mediante observación del entorno, se fueron desarrollando curas que se relacionaban con los dioses, también causantes de las enfermedades según la tradición. A través del análisis de lo que tenía lugar en la naturaleza fue posible determinar que existían ciertos elementos que podían resultar beneficiosos para la salud. Algunos animales, por ejemplo, evitan comer plantas venenosas e ingieren otras determinadas cuando padecen problemas en su sistema digestivo. Esta serie de sucesos permitieron desarrollar una idea clara: algunas plantas o remedios permitían ayudar al organismo a paliar ciertos males, igual que había otros que podían ser perjudiciales. Desde Life Length te contamos cuál ha sido la evolución de los medicamentos, desde los orígenes de la medicina más primitiva hasta llegar al proceso de elaboración actual: 

Los primeros documentos médicos pertenecen al pueblo sumerio, que estuvo situado en el curso bajo del río Tigris y el Éufrates desde el 3200 a.C. hasta el Siglo I d.C. Sumer era una de las civilizaciones englobada por los historiadores dentro de Mesopotamia. Era un pueblo rico en cultura, fruto de la invención de la escritura que permite su desarrollo de las matemáticas, la astronomía y la medicina, entre otros campos. El sumerio, al igual que posteriormente el latín, se volvió la lengua a través de la que se transmitía la cultura y siguió utilizándose de manera escrita incluso cuando desapareció de manera hablada. Los textos que han llegado a nuestros días se encuentran inmortalizados en tablillas de arcilla que fueron posteriormente cocinadas. Estos escritos de naturaleza médica abordan la elaboración de medicamentos y curas, además de diferentes diagnósticos y remedios. Los textos se encontraban grabado en tablas de arcilla y en ellos se puede observar la relación directa que se estableció entre la salud y los dioses, relacionando las patologías con pecados que podían curarse con ungüentos, plantas y, por supuesto, rituales. Hay que tener en cuenta que estos son los primeros textos escritos relacionados con la salud, nacidos en una civilización que inventó la escritura. Así que parece probable que la medicina, al menos en su forma más primitiva, fuese incluso previa a esta civilización. 

El papiro de Ebers es otro testimonio escrito que ilustra cómo era la medicina egipcia en el año 1550 a.C. Si bien no es el único documento de esta cultura y tampoco el más antiguo, es el papiro que habla de medicina que mejor se conserva. En él se pueden leer más de 700 remedios medicinales que se utilizaban en Egipto para curar el malestar producido por enfermedades y heridas. Los egipcios también establecían una relación directa entre los padecimientos y los dioses, considerando que la salud residía en el equilibrio entre el cuerpo y el espíritu. 

Pero no fue hasta el Siglo V a.C. que no se desvincularon las creencias religiosas de la medicina. Hipócrates, nacido en la isla de Cos (Grecia hoy en día), fue un famoso médico que trató de explicar de manera racional los males del cuerpo. Hipócrates basó sus investigaciones en la experimentación y la observación minuciosa para establecer patrones entre sus pacientes. Así detalló los síntomas de patologías como la neumonía o la epilepsia infantil. Además, redactó un código ético en el que actualmente se basa el de los médicos actuales. Es considerado el padre de la medicina al ser la primera persona de la que se tiene constancia que estudia la medicina con un enfoque racional y sostiene sus conocimientos de manera empírica, posicionándola por primera vez en la historia como una ciencia y no como un conjunto de rituales y creencias. 

Resulta especialmente interesante la historia de Mitríades VI el Grande, que fue rey del Ponto durante 43 años desde el 120 a.C. Cuando Mitríedes era niño su padre murió envenenado, razón por la que probablemente se interesó especialmente en antídotos contra los venenos conocidos. Este monarca ingería dosis minúsculas de veneno con el fin de desarrollar de manera natural tolerancia a dicho tóxico. Tras vencer a los generales romanos Sila y Lúculo, perdió la batalla ante Pompeyo. Con expectativas de sufrir terribles represalias a manos del rival que lo había derrotado, decidió ponerle fin a su vida y a la de su familia recurriendo al envenenamiento. Su familia falleció, pero Mitríedes sobrevivió, fruto de la tolerancia que había generado al veneno. Así que tuvo que suplicarle a un soldado que le diese muerte atravesándole el pecho con una espada. 

Otro hito importante es que el médico y el boticario estuvieron encarnados por la misma persona hasta que en 1240 Federico II de Hohenstaufen dictaminó que las labores de uno debían mantenerse separadas de las del otro. Este sistema fue implantándose poco a poco a lo largo de Europa hasta que en 1492 se publicó la primera farmacopedia en Florencia.   

Es en 1637 cuando el papa Urbano VIII decretó que quedaba prohibido para los cuerpos religiosos llevar a cabo actividades que se saliesen de los deberes eclesiásticos. Aunque no se les permitía ejercer la medicina, sí seguían teniendo permiso para elaborar medicamentos. Sin embargo, en 1771 se ordenó cesar la fabricación de medicamentos por parte de la iglesia, clausurando las farmacias conventuales. Esto generó controversia al dejar algunas zonas desabastecidas totalmente de medicamentos. 

La alquimia tenía como fin la conversión de ciertos elementos en oro utilizando una piedra filosofal que nunca fue más que una leyenda. Sin embargo, en el Siglo XVIII la química se consolidó como ciencia gracias a los avances de Lavoisier, que define qué son los elementos y la Ley de conservación de la materia, que explica que esta no se puede crear ni destruir, tan solo cambia de estado. Estos importantes descubrimientos han llevado a Antoine Lavoisier a ser considerado el padre de la química moderna. Los avances en química continuaron dándose de manera continuada y permitieron descubrir y desarrollar medicamentos cada vez más efectivos y complejos. 

Al principio se encargaban de la sanación aquellas personas vinculadas con los cultos y creencias. Posteriormente se comenzó a comerciar con estos remedios curativos y pasó a las manos de comerciantes, que elaboraban sus remedios en pequeños talleres. Con el conocimiento que el ser humano fue adquiriendo sobre la química, se comenzaron a elaborar medicamentos cada vez más complejos. Para conseguirlo, la tecnología e inversión en investigación debía ser mayor, obligando a las diferentes casas farmacéuticas a fusionarse para aunar sus recursos. 

En la actualidad el proceso para descubrir y distribuir medicamentos ha cambiado. Lo que antaño era un sencillo proceso de prueba y error ahora es un ejercicio largo y exhaustivo que dura entre 10 y 15 años. El proceso de desarrollo se compone de cuatro fases bien diferenciadas: descubrimiento, preclínica, clínica y aprobación y registro.

  • Fase de descubrimiento. Lo primero que se debe hacer es detectar una proteína que se encuentre relacionada con la enfermedad con el fin de desarrollar un medicamento que actúe eficazmente sobre ella. 

  • Fase preclínica. En esta fase se comprueba la eficacia del medicamento. Para ello, se experimenta con él en organismos vivos y en células y tejidos. Además, en esta fase es obligatorio desarrollar estudios farmacológicos y toxicológicos que deben ser entregados a los organismos reguladores pertinentes. 

  • Fase clínica. En la tercera fase se testa el medicamento en humanos para verificar su eficacia y determinar la dosis adecuada que ha de administrarse. 
  • Fase de aprobación y registro. En la última fase las autoridades reguladoras determinan si el medicamento puede comercializarse. Para hacerlo evalúan toda la documentación y resultados que los responsables del estudio han elaborado durante años. 

Hay que destacar que una vez a la venta, es necesario hacer un seguimiento minucioso del medicamento y sus efectos en la población. 

Existen muchas enfermedades que a día de hoy no tienen cura conocida y no existe ningún medicamento que sea totalmente perfecto. Por otro lado, es interesante reflexionar lo mucho que hemos avanzado y, viéndolo en perspectiva, lo rápido que se ha desarrollado en los últimos años: el primer texto en el que se menciona la medicina data del 3200 a.C. y los mayores avances se han realizado desde el S. XVIII, en tan solo 3 siglos. Hoy tenemos más remedios que nunca, nos llegan de la manera más exhaustiva y, aun así, nos queda tanto por descubrir. 

 

 

Enlaces:

http://www.med-informatica.com/OBSERVAMED/PAT/HistoriaMedicamentosAJacomeR_LIBRO-HX_MedicamentosANMdecolombia.pdf 

https://www.bbc.com/mundo/noticias-41124500 

https://ranf.com/wp-content/uploads/academicos/discursos/numero/puerto.pdf 

http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/27667/Documento_completo.pdf?sequence=1&isAllowed=y 

https://ehmea-rampv.org/wp-content/uploads/2018/10/E-Hilario.pdf 

https://www.medigraphic.com/pdfs/revmexoft/rmo-2009/rmo092p.pdf 

https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3215304.pdf 

http://www.facmed.unam.mx/Libro-NeuroFisio/Personas/Hipocrates/Hipocrates.html 

http://www.med-informatica.com/OBSERVAMED/PAT/HistoriaMedicamentosAJacomeR_LIBRO-HX_MedicamentosANMdecolombia.pdf