Desde 1903, el premio Nobel de física, química o medicina solo se han entregado una veintena de veces a mujeres. Esta cifra impresiona todavía más cuando tenemos en cuenta que en este mismo periodo más de 650 hombres han recibido el galardón en las disciplinas mencionadas. Las razones por las que las cifras entre hombres y mujeres reconocidas en la ciencia son tan marcadas corresponden a desigualdades sociales que no vamos a desarrollar ahora.

Hoy es 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Es necesario reclamar y actuar a diario a favor de la igualdad entre los diferentes géneros, pero hoy vamos a hacerlo resaltando el papel de las mujeres en la ciencia:

 

Augusta Ada Byron

Nacida en Londres en 1815, es considerada la primera programadora del mundo. Primero debemos contextualizar: Charles Babbage creó una calculadora que era capaz de mezclar operaciones aritméticas con operaciones basadas en principios de cálculo determinados. Esta máquina era totalmente analógica y los principios de cálculo se introducían mediante tarjetas perforadas. Ada desarrolló una de estas tarjetas que permitía que la calculadora hallase los números de Bernuilli, lo que la convierte en la primera persona que desarrolló un programa para una computadora.

 

Marie Curie

Maria Salomea Skłodowska-Curie fue la primera mujer que ganó un premio Nobel y la primera persona que lo recibió en dos categorías diferentes, el de física en 1903 y el de química en 1911. Comenzó sus estudios universitarios en una universidad clandestina de Polonia, país en el que nació, ya que no le estaba permitido acceder a la universidad por ser mujer. Finalmente pudo trasladarse a Francia para licenciarse en Física en la Universidad de París en 1893. En el año 1903 consiguió, además del Doctorado, el premio Nobel de Física junto a su marido Pierre Curie y a Henri Becquerel, quien descubrió la radioactividad. Más tarde, en 1911, recibió el premio Nobel de Química por el avance en sus investigaciones de la radioactividad y su aplicación para tratar afecciones como el cáncer. Sus hallazgos dieron lugar a descubrimientos científicos tan relevantes como la identificación de las ondas alfa, beta y gamma y el desarrollo de diferentes modelos atómicos.  Además, fruto de su trabajo existe la radioterapia y se utiliza la radiación para el diagnóstico de determinadas enfermedades.

 

Barbara McClintock

Nació en Estado Unidos en 1902 y fue la primera mujer que recibió el premio Nobel de Medicina en solitario. McClintock estudió en la década de los años 20 los genes del maíz, observando la recombinación genética que ocurre durante la meiosis en la reproducción celular y acercó a la comunidad científica a comprender los procesos hereditarios. Lamentablemente, sus estudios pasaron desapercibidos hasta que en 1983 fue reconocida con el premio Nobel de Medicina.

 

Rosalind Franklin

Nació en Reino Unido en 1920 y es la persona que ayudó a descubrir la estructura del ADN. Biofísica y cristalógrafa; en 1952 consiguió tomar la imagen más nítida hasta ese momento de la estructura completa del ADN. Para ello adaptó y mejoró las herramientas de la época hasta dar con la archiconocida “Fotografía 51”. Esta foto ayudó a Watson y Crick a establecer su modelo de doble hélice en el que se describe la estructura en espiral que todos conocemos del ADN, lo que les valió el Nobel de Medicina en 1962 junto a Wilkins. Tristemente Franklin falleció en 1957 a causa de un cáncer de ovarios y no obtuvo reconocimiento en vida por parte de la comunidad científica.

 

Margarita Salas

Esta bioquímica asturiana nació el 20 de noviembre de 1938. En 1963 se graduó en Química por la Universidad Complutense de Madrid y fue discípula del premio Nobel Severo Ochoa. Entre otras cosas, trabajó como docente, como investigadora, fue miembro de la Real Academia de las Ciencias Exactas, de la Real Academia, presidió la Fundación Severo Ochoa y fue la primera mujer española en formar parte de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Mediante el estudio del virus Phi29, descubrió que había determinadas proteínas situadas en cada extremo de los fragmentos del material genético que activaban su replicación. Además, descubrió la ADN polimerasa, que es liberada cuando el virus Phi29 infecta a una célula y está directamente ligada a la replicación del ADN. De esta manera, a partir de un fragmento de material genético es posible hacer diferentes copias. Este descubrimiento permitió desarrollar técnicas como la PCR (Polymerase chain reaction, que en castellano es Reacción en Cadena de la Polimerasa) que, entre otras aplicaciones, se utiliza para detectar la presencia de Sars-Cov-2 en el organismo.

 

Margarita del Val Latorre

Si hemos hablado de Margarita Salas y de su importantísimo descubrimiento que en estos tiempos de pandemia es tan popular (PCR), no podíamos terminar sin hablar de la inmunóloga y viróloga Margarita del Val. Durante la pandemia ha ocupado un rol de divulgadora y se ha vuelto una de las voces más fiables para la ciudadanía. Sin embargo, lejos de ser comunicadora, es doctora en Ciencias Químicas en la especialidad de Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad Autónoma de Madrid, es miembro de la Real Academia Española de Farmacia y es investigadora científica en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del CSIC.

 

Como demuestran estos ejemplos, el papel de las mujeres en la ciencia es imprescindible. Se han hecho un hueco en la ciencia a base de trabajo, talento y amor por sus disciplinas. La expresión “hacerse un hueco” no es casual o metafórica, es literal. Muchas de estas científicas han tenido que trabajar en contra de una sociedad que no esperaba que dedicasen su vida a la ciencia e incluso contra compañeros de profesión que las minusvaloraban.

Afortunadamente, la situación está cambiando. Hay datos alarmantes como el hecho de que menos del 30% de los investigadores en todo el mundo son mujeres y que, en España, solo el 25% de plazas catedráticas de universidad y profesores de investigación en el CSIC son mujeres. Son noticias preocupantes, pero estamos avanzando poco a poco hacia un mundo en el que la ciencia es de todos. Deseamos que llegue el día en que no sea necesario resaltar el papel de la mujer en la ciencia porque significará que hay igualdad. La cura contra el cáncer no va a llegar de hombres o mujeres, sino de personas que dedican su vida a la ciencia.

 

Enlaces:

https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000366649

https://www.eafit.edu.co/ninos/reddelaspreguntas/Paginas/rol-papel-mujeres-ciencia-tecnologia-ingenieria-matematicas.aspx

https://curiosfera-historia.com/historia-de-la-calculadora/

https://www.ugr.es/~anamaria/mujeres-doc/biogabyron.htm

https://www.bbc.com/mundo/noticias-44225714

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/rosalind-franklin-y-estructura-adn_16614

https://elpais.com/especiales/2018/mujeres-de-la-ciencia/rosalind-franklin.html

https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/fallece-margarita-salas-una-de-las-mayores-cientificas-espanolas-del-siglo-xx

https://elpais.com/elpais/2019/11/07/ciencia/1573124363_991474.html

https://www.fbbva.es/galardonados/margarita-del-val-latorre/