Hoy es 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer. Pero, ¿qué es el cáncer? Se trata de un término que agrupa varias enfermedades que se originan cuando determinadas células de nuestro cuerpo comienzan a reproducirse de manera descontrolada que pueden acumularse y llegar a formar tumores en la mayoría de las ocasiones. La leucemia es un ejemplo de que esta enfermedad que no siempre produce tumores.  Estos pueden ser benignos o malignos. Ambos pueden crecer, pero su diferencia radica principalmente en que los malignos se pueden extender a otros tejidos, dando lugar al fenómeno conocido como metástasis. Este suceso tiene lugar cuando las células cancerosas son arrastradas por los sistemas linfático o sanguíneo a otras partes del cuerpo, donde se siguen reproduciendo y forman nuevos tumores.  

Sabemos lo que es. ¿Qué lo causa? Existen tres factores relacionados con el desarrollo de esta enfermedad: habituales, ambientales y genéticos. 

  • Factores habituales. Estos se relacionan con el estilo de vida de cada persona. El consumo de determinadas sustancias como el tabaco está demostrado que incrementa las posibilidades de desarrollar cáncer. 
  • Factores ambientales. Engloban los agentes cancerígenos a los que se exponen las personas en su entorno. Respirar aire contaminado con los gases emitidos por los coches, muchas horas de sol intenso o la exposición prolongada a determinados tipos de radiación facilitará que terminemos padeciendo cáncer. 
  • Factores genéticos. Nuestros genes son determinantes a la hora de padecer o resistir gran variedad de enfermedades. Si hay antecedentes de cáncer en nuestra familia las probabilidades de que nuestras células terminen reproduciéndose de manera descontrolada son más elevadas. 

Aunque existen factores de riesgo no hay forma de evitar el cáncer, únicamente de reducir las probabilidades de padecerlo. La pregunta que nos surge ahora es: ¿tiene cura? 

La realidad es que existen tratamientos, pero no hay ningún remedio infalible. La efectividad del tratamiento y las posibilidades que tiene un paciente de sobrevivir dependen del tipo de cáncer que se padezca y de la etapa en la que se encuentre la enfermedad: 

  • Fase in situ. Comienza cuando las células empiezan a multiplicarse de manera descontrolada. No hay manera de diagnosticar el cáncer en esta fase y pueden pasar 30 años hasta que manifiestan síntomas.   
  • Fase de inducción. En esta etapa se aprecian pequeñas lesiones en el organismo como fruto de la reproducción de las células anómalas. En este momento el cáncer ya es detectable. 
  • Fase de invasión local. En esta fase el conjunto de células comienza a invadir otros tejidos o localizaciones colindantes al lugar en el que se originaron. 
  • Fase metastática. Tiene lugar cuando las células cancerígenas, ayudadas por el sistema circulatorio y linfático, se distribuyen por el organismo y continúan su expansión en el organismo, formando nuevos tumores en localizaciones que estaban sanas. 
  • Fase terminal. Es la última fase de la enfermedad si se ha desarrollado totalmente. En ella se considera que el paciente no puede recuperarse o ni revertir el progreso de la enfermedad. Esta fase termina irremediablemente con la muerte del individuo, que es sometido a cuidados paliativos para evitar que sufra físicamente. 

Por tanto, es importante detectar el cáncer en las etapas más tempranas para que aumenten las posibilidades de sobrevivir del paciente. 

Por otro lado, resulta importante destacar que es muy difícil determinar que un paciente se ha curado de cáncer, lo habitual es decir que el cáncer se encuentra en una etapa de “remisión”. La etapa de remisión se da cuando los signos del cáncer comienzan a disminuir e incluso desaparecer. El problema es que el cáncer puede volver a aparecer y manifestarse. Es verdad que cuanto más tiempo pase sin hacerlo las probabilidades de que regrese son menores, pero no existe ninguna certeza. Los pacientes de cáncer, incluso en etapas de remisión completa (sin signos ni síntomas de la enfermedad), tienen que hacerse revisiones periódicas para controlar que no se vuelva a producir. 

Ya sabemos qué es, cuáles son las causas y que tiene tratamiento. Ahora bien, ¿cuál es su incidencia? Absoluta, el cáncer afecta a todas las personas. Tenemos que matizar que nos puede involucrar de manera directa o indirecta. Alrededor de 20 millones de personas son diagnosticadas de cáncer cada año según la International Agency for Research on Cancer. Se estima que esta cifra sigue aumentando anualmente, lo que hace más relevante y necesaria la detección prematura. 

Hoy es 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer. Pero, ¿qué es el cáncer? Es una enfermedad que se diagnosticada anualmente a aproximadamente 20 millones de personas, que es más peligrosa cuanto más tarde se detecta y que puede manifestarse en cualquier tipo de célula. Es un problema que afecta a la salud pública y del que, desafortunadamente, no podemos escapar actualmente. Hoy es día de arrojar luz sobre este problema, de concienciar a la población de la importancia de conocer y prevenir esta enfermedad. La detección prematura y la actuación temprana suponen la diferencia entre la vida y la muerte.